Periodismo
Nota de color
Ni la lluvia detiene al profesorado Nº 1 “Abuelas de Plaza de Mayo”.
Hay decenas de stands repartidos en el zoom del Instituto Superior de Formación Docente N° 1 (ISFD Nª1), también conocido con el nombre de “Abuelas de Plaza de Mayo”. El mismo, ubicado en la esquina de Uruguay e Hipólito Yrigoyen, ciudad de Avellaneda, llama la atención por sus murales coloridos, tanto internos como externos, y también por la cantidad de personas que entran y salen del mismo a todas horas. A pesar de que para acceder al zoom hay que subir dos pisos por escaleras, y de que afuera el cielo está completamente gris, hay un clima festivo en el edificio. Un murmullo constante y algunos gritos de niños llenan la sala, que a veces es reprimido, sin éxito alguno, por quienes quieren escuchar las charlas que se van dando durante el día.
El evento, denominado como “la fiesta del libro”, y fijado para realizarse el día miércoles 30 de Mayo, de 10 a 20 hs, fue organizado por dos mujeres que integran la comunidad del instituto: Laura Mary, directora de la carrera de Lengua y Literatura, y Rocio Ballón, docente de Cultura y Comunicación. Según ellas, la idea de esta feria fue visibilizar las producciones literarias de los estudiantes de todas las carreras del instituto, entre las que encontramos Educación Inicial, Primaria, Especial, y también las carreras de Lengua y Literatura, Geografía e Historia.
Mary y Ballón invitaron a participar a editoriales independientes con el fin de valorizar una forma más autónoma de pensar la cultura, la lectura y la escritura. Al respecto de lo que se buscaba para la feria, Ballón nos dijo: “...un espacio de libertad, como un espacio de resistencia y también de caras a la construcción de docentes críticos, docentes capaces de incorporar ese modo de comprensión de la cultura desde una mirada de lo popular más emancipadora.” En este sentido, se propusieron invitar a libreros y no a vendedores de libros. Tanto Mary como Ballón diferenciaron estas dos categorías, definiendo a los libreros como personas que saben de lo que uno les habla cuando va a buscar un libro, que sienten empatía, y que no sólo tienen el objetivo de vender.
Entre los invitados podemos encontrar a la Biblioteca Espacio para Leer, a Grupo Tateti, y a editoriales y revistas como Sudestada, Godot, Chirimbote, Clítoris, Ediciones Sororidad y a algunos espacios organizados por la misma institución, como el stand de resiliencia formado por estudiantes y graduados de la casa, que mostraron el material didáctico que realizan.
El cronograma del evento fue dinámico y variado. Comenzó con una apertura enmarcada en el contexto de NiUnaMenos, a la que posteriormente le siguió una charla sobre la censura en las dictaduras argentinas a cargo del Espacio de la Memoria ex Servicio de Informaciones “El Infierno”, sumado a la revelación de un hecho histórico poco conocido como lo fue la quema de libros del Centro Editor de América Latina en 1966.
Se realizó además una “suelta de libros”, actividad en la que la biblioteca del instituto se desprendió de aproximadamente quinientos ejemplares, con la propuesta de realizar un intercambio. Durante la semana, cada uno podía acercar un libro propio, se le daba un vale, y posteriormente, el día del evento, podían retirar un libro de la biblioteca en un stand destinado para esto. A partir del mediodía se realizaron una serie de charlas, una a cargo de estudiantes y docentes contra el cierre de los 29 profesorados de CABA, un conversatorio sobre pedagogías latinoamericanas a cargo de la doctora en Ciencias Sociales, Carla Wainsztok, y una charla con Ariel Pennisi, editor y ensayista.
Por último, y casi cerrando el evento, se realizó una lectura de las poesías ganadoras del Concurso “Homenaje a Alejandra Pizarnik”, realizado por el mismo instituto, donde participaron más de cuarenta estudiantes de todas las carreras que se brindan en el profesorado, en honor de esta escritora avellanedense.
Ballón expresó que el evento se pensó como una actividad institucional y familiar, a partir de la idea de que el ISFD Nº 1 funciona como una comunidad. Los invitados no fueron elegidos por casualidad sino que todos, por distintos motivos, tenían ya un vínculo asiduo con la institución.
Mary se mostró animada por la cantidad de gente que visitó la fiesta a pesar del día nublado y lluvioso: “Hoy a la mañana estábamos un poquito pesimistas pensando en el mal tiempo, pero la verdad que ni la lluvia nos detiene. Nunca”.
Perfil
Hacedor de risas
Con ese hábito de hacer ruidos con la boca imitando gases, Agustín Aristarán - a quien conocemos como Radagast - cuenta cómo fue que se dio cuenta lo que quería hacer para su vida, mientras estaba en medio de un show de magia. “Tenés dos caminos, te podés hacer cargo y dedicarte a eso, o podés buscarte un trabajito estable y cada tanto vas haciendo eso que a vos te gusta hacer”. Él relata con orgullo que se decidió por lo primero, y que con su pequeña cajita de madera y sus escasos artificios de magia, comenzó a educarse en distintas ramas del arte para convertirse en un hacedor de risas cada vez más talentoso.
Es a través de su hija de 12 años, Bianca, que en más de una ocasión encuentra su inspiración. Con ella se divierte simplemente jugando. Imitando las voces de personajes animados famosos como Mickey Mouse y Goofy, o reinventándose bajo un disfraz de Simba, Agustín se reconoce como un tipo que juega mucho, en particular con su hija, a la que nombra como uno de sus maestros.
Es en ese juego en donde, según él, no debe haber trabas. Perderle el miedo al ridículo parece ser una de las claves en las que se refugia para crear su arte. Casi que podemos imaginarlo con algún artefacto diminuto y extravagante entre manos, moviéndose de un lado a otro, mientras los engranajes de su cabeza buscan contar algo desde su perspectiva, siempre a través de la risa. “Hacedor de risas” es otro concepto con el que aspira definirse.
A través de sus shows de magia, sus presentaciones de stand up, y de los videos que sube a las redes sociales, algunos de ellos ya viralizados, Radagast asciende cada vez más en el mundo de la comedia. Aún así, su mirada no pierde ese brillo de agradecimiento y su discurso está repleto de valores y de compañerismo hacia otros magos y humoristas que están entrando en el mundo o que ya están inmersos en él. “El éxito no es la llegada”, nos dice, “es el camino que se uno recorre para llegar a donde quiere ir”.